En el marco del proyecto TUMAKIN, apoyado por el Ayuntamiento de Madrid en su convocatoria de proyectos de cooperación al desarrollo 2024, se ha presentado el pasado mes de enero un estudio diagnóstico sobre las barreras de acceso al mercado laboral para las mujeres en situación de vulnerabilidad (tanto locales como migrantes) en Tánger. El trabajo basa sus conclusiones en el análisis e interpretación de una revisión documental y en los resultados de una entrevistas semiestructuradas a 94 mujeres y a actores públicos, como la Dirección de Acción Social, la Prefectura de Tánger-Assilah, la Dirección Regional de la Entraide Nationale, la Oficina de Desarrollo de las Cooperativas, la Agencia de Desarrollo Social (ADS) y la Fundación Mohammed VI para la Reinserción de los Reclusos. Este estudio ha sido elaborado por un consultor independiente, el señor Saïd Bisbis.
La participación de la mujer en el mercado laboral sigue siendo inferior a la de los hombres. En 2025, la brecha se situó en 61 puntos porcentuales, con un 81% de participación masculina frente a un 19% de participación femenina, lo que implica que más del 81% de las mujeres en edad laboral se encuentran sin empleo. Además, son las primeras en abandonar su puesto o reducir su jornada ante necesidades familiares. Todo ello hace que estén más expuestas que los hombres a situaciones de exclusión social o pobreza monetaria. Ante este escenario, el informe tiene como objetivo visibilizar los obstáculos que enfrentan las mujeres en riesgo de exclusión en Tánger y promover soluciones para su inserción laboral.
En el caso específico de las mujeres migrantes, la situación administrativa irregular constituye una de las principales trabas. A ello se suma la falta de información accesible, en lenguas y formatos comprensibles, que restringen su participación en programas de capacitación y de desarrollo económico.
Según el análisis realizado, existe una combinación de factores legales, sociales, económicos e institucionales que dificulta el acceso de las mujeres vulnerables de Tánger a un empleo digno. En la sociedad marroquí persisten fuertes estereotipos de género, junto con diversas formas de discriminación interseccional, como pueden ser el origen, el color de piel, el uso del velo o la discapacidad, que afectan tanto al acceso al empleo como a su permanencia. Estas barreras se ven además agravadas por las dificultades de conciliación familiar, derivadas de presiones sociales y familiares, así como por el limitado acceso de las mujeres a financiación para emprender.
Por último, el diagnóstico señala que, si bien existen intervenciones públicas y de la sociedad civil que apoyan la inserción socioeconómica de estas mujeres, la falta de coordinación limita el impacto y la sostenibilidad de estas acciones.
En conjunto, todas estas condiciones perpetúan la vulnerabilidad económica y social de las mujeres en la ciudad. En este contexto, el proyecto TUMAKIN trabaja para que 350 mujeres de Tánger, incluyendo mujeres migrantes, mejoren su situación sociolaboral. A través de acciones de capacitación, acompañamiento en su inserción laboral y el apoyo al emprendimiento, el proyecto no solo busca contribuir a su autonomía económica y reducir las brechas de empleo, sino también promover condiciones de vida dignas para ellas y sus familias.





