El jueves 29 de mayo de 2025, Eduardo Cordero García-Galán, responsable de programas de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en Senegal, visitó las aldeas de Ganguel y Thiabourle, en el departamento de Podor, para conocer de cerca los resultados del proyecto “Empoderamiento socioeconómico y político de las mujeres de Mbolo Birane, Podor, en un contexto de crisis alimentaria, sanitaria y ambiental.”
Este proyecto, ejecutado entre febrero de 2022 y mayo de 2024, fue financiado por AECID y desarrollado por CONEMUND en colaboración con la organización senegalesa ONG 3D. Su objetivo principal fue contribuir al ejercicio efectivo de los derechos fundamentales de las mujeres del departamento de Podor, promoviendo su empoderamiento y participación en la vida socioeconómica y política de sus comunidades.
Durante la visita, se recorrieron diversas infraestructuras clave impulsadas por el proyecto: los perímetros agrícolas, las unidades de transformación, los gallineros comunitarios y los espacios de discusión. En estos encuentros, Cordero sostuvo diálogos directos con integrantes de los comités de gestión y con la presidenta del Grupo de Interés Económico (GIE), quienes compartieron cómo esta intervención ha fortalecido la autonomía de las mujeres, tanto en el plano económico como organizativo y político.
Entre los logros más destacados se encuentra el acceso efectivo de las mujeres a medios de producción y su creciente participación en la toma de decisiones, tanto en el ámbito familiar como comunitario. Las beneficiarias resaltaron el impacto transformador de las formaciones recibidas, especialmente los programas de alfabetización y fortalecimiento organizativo, que les han permitido gestionar con éxito actividades generadoras de ingresos y ejercer roles de liderazgo reconocidos por sus comunidades.
Asimismo, el proyecto ha contribuido a mejorar la estructura y el funcionamiento de los GIE, aumentar la producción y comercialización de productos locales, y establecer vínculos con redes económicas nacionales, generando un impacto sostenible más allá del periodo de ejecución.
Eduardo Cordero valoró muy positivamente el dinamismo de las mujeres y su apropiación de las iniciativas, subrayando que incluso tras la finalización formal del proyecto, las actividades continúan con fuerza.
Esta experiencia demuestra el potencial de un enfoque de desarrollo liderado por mujeres y sienta las bases para replicar este modelo en otras comunidades rurales del norte de Senegal.





